Pero en el curso del año treinta y nueve todo parece estar tranquilo. En España se ha emitido ya el último parte de la guerra. Y el mundo anglosajón apenas disimula la satisfacción de haberse quitado de encima la amenaza de un nuevo Estado bolchevique surgiendo en el Mediterráneo Occidental y comprometiendo la base de Gibraltar.
Hoy, ahora, podemos dar por descontado que
Así, la publicación alemana “Ejército, marina,aviación”, glosa el 50 cumpleaños de Hitler en abril de 1939: toda una vida dedicada al mantenimiento de la paz. “Rechazada por las potencias –explicaba la publicación- la propuesta de desarme universal […] el rearme alemán no sólo es de vital importancia para Alemania, sino que es también una garantía de paz para Europa y el mundo entero.”
La prensa americana refleja la euforia de la recuperación tras la crisis del 29. Sobre el Océano Pacífico, los grandes cruceros de lujo de
Las “Dollar Steamship Lines” y la “American Mail Line” se las ingenian para organizar salidas semanales al Japón,
La “Furness Prince Line”, con sus modernas motonaves, lleva a sus viajeros a los puertos de Santos, Rio de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires.
En el Atlántico, la compañía americana “Baltimore Mail Line”, ofrece en línea regular, las mejores tarifas para Europa: ida y vuelta a Londres, Le Havre y Hamburgo, a partir de 171 dólares en “Clase única americana”.
Grandes transatlánticos de lujo como el “Rex”, el “Conte di Saboia”, el “Roma”, el “Saturnia”, el “Vulcania” y el “Conte Grande”, se prestan a conducir al viajero en plácida travesía –los barcos llevan giro-estabilizadores- hasta el propio Lido de Venecia “millares de millas al Este de Gibraltar” sin cobrar ni un céntimo extra. Interesante y curiosa aclaración ésta de que Venecia está situada al Este de Gibraltar.
Para el turismo interior de los Estados Unidos, los ferrocarriles ofrecen recorridos interesantísimos sobre el antiguo Camino de Santa Fe, Maine, el Parque Nacional de los Glaciares y Alaska.
Los Cheques de viajeros del Mellon National Bank, comienzan a popularizarse. Los copos de Maiz de Kellogs, han pasado, desde la crisis del 29 en que el maíz fue empleado en estos usos, a ser una modalidad de desayuno corriente entre la clase media americana. Después de la guerra que vendrá, se harán populares en Europa.
En Washington, capital, los tres mil cerezos ofrecidos por la ciudad de Tokio, testimonian con una temprana floración las buenas relaciones entre ambas capitales.
En todas partes, Coca-Cola populariza el eslogan “la pausa que refresca” y anuncia que en las heladerías la popular bebida se suministra de sifón.
Entre tanta prosperidad, entre tantos adelantos y ventajas, hay de sobra motivos de alarma, pero no son conocidos por el público. Curiosamente una modesta revista militar peruana que comenta la política de construcciones navales de Inglaterra que ha puesto en grada tres nuevos cruceros de 35.000 toneladas, ha autorizado el gasto para otros dos de 40.000, y desarrolla un plan de nuevos buques de escolta de
Los americanos disponen el refuerzo del Canal de Panamá, cuya seguridad garantiza la posibilidad de proteger ambas costas oceánicas con la misma flota. Al mismo tiempo, ordenan en el lejano Oriente la fortificación de la isla de Guam, arrebatada a los españoles en la guerra de 1898. Es una flecha que apunta al corazón del Japón. “Si vis pacem,para bellum”
Inglaterra también refuerza su presencia en el Pacífico. El Almirantazgo planea instalar un gran dique seco en Singapur. De esta forma la flota inglesa de Oriente se independizará de Malta, situada a
Australia, dominio británico, refuerza el arma aérea y reorganiza la red de bases que, por primera vez incluye Queensland del Norte y el Territorio de Papusia o Papúa-Nueva Guinea. En Sydney se construirá un puerto de guerra para dar cabida a los grandes acorazados. Australia suministrará la totalidad de las minas para la escuadra inglesa del Extremo oriente.”Si bis pacem, para bellum.”
Los polacos, que acababan de prohibir a los judíos de esa nacionalidad el retorno a Polonia si no estaban inscritos en las embajadas respectivas, estudian la forma de combatir a tropas enemigas aerotransportadas.Los polacos temen a sus vecinos rusos y alemanes. “Si vis pacem, para bellum”
Sesenta y ocho años han pasado desde 1939. La Segunda Guerra Mundial, la guerra que todos decían querer evitar, fue la última guerra declarada formalmente por los beligerantes. Ninguna guerra, grande o pequeña, vicaria o directa ha pasado desde entonces por ese trámite diplomático. Tengo la seguridad de que la próxima tampoco tendrá necesidad de hacerlo. El mundo está preparado para la guerra.
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