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miércoles, 26 de marzo de 2008

Diálogos Chinfónicos: La Benévola y el Respondón

Benévola.- ¿Que me dice Vuestra Merced del lujo de ornamentos, ceremonias y edificios religiosos, ostensibles en cada Semana Santa? ¿No son una ofensa a los pobres del mundo que cada vez son más numerosos en esta hora de globalización sin medida? ¿No se ha parado a pensar, por ejemplo, en la multitud de pobres africanos que se salvarían del Sida y de adolescentes que se evitarían el aborto con los condones que se podrían adquirir -para el reparto gratuito- si se vendiesen los palacios y basílicas vaticanas y las catedrales, monasterios y ermitas de esta España zaragatera y triste?

Respondón.- Podría preguntar a Ud. si habla como pobre o como aprovechada vendedora de condones. Pero vamos a dejarlo. Así que vayamos por partes. Primero, observe cómo la España zaragatera y triste lo es un poco menos cuando está de romería en la ermita o cuando celebra por todo lo alto a su Virgen o a su Santo Patrón. Ya sabe: aquí San Sebastián, allí la Virgen del Coro o San Fermín, más allá San José.

Segundo, los magníficos edificios que Ud. dice, han sido ya amortizados con creces, pues es sabido que no fueron construidos a lo barato, sino a lo económico. Por no saber distinguir entre lo barato y lo económico se han cometido, y se cometen, muchos disparates en este mundo. De hecho la incapacidad para hacer esta elemental distinción es una de las marcas que delatan, en pueblos, en grupos y en individuos, la predisposición a permanecer pobres. Así que en lugar de ir por allí echando habladas, eche la gorra al aire y grite ¡tres hurras¡ a obispos, abades y abadesas que han hecho las cosas para que duren siglos y no para cubrir las apariencias y que arree el que viene detrás.

Tercero, si esos edificios salieran a subasta, terminarían por ser trasladados pieza a pieza a los lugares de donde procedieran sus compradores. Ya pasó eso con el claustro de San Pedro de Berlanga. Así que es muy posible que todos los edificios en venta fueran a parar al Japón, a los Estados Unidos o a los Emiratos Árabes, también unidos, que son los únicos países donde hay ricos de verdad que al menos podrían siquiera bosquejar el remedo de un precio para bienes que son en realidad invalorables.

Cuarto, para salvar gente del Sida no es necesario ir al África, y no sólo porque es Africa la que viene a nosotros, sino también porque el número de malatos crece en las Expañas a un ritmo brioso, rijoso, quejumbroso y reivindicativo. Cierto que este milagro no debe envanecer a los expañoles ni a las expañolas, porque no lo han logrado por sus solas fuerzas, sino con la colaboración de izas, rabizas y colipoterras de todo pelo, color y tamaño venidas aquí, como quien dice, al olor de la tostada, o bien en respuesta a la benévola convocatoria de la poderosa ONG “Rufianes y Chulos sin Fronteras,” a ejercitar, no importa si por delante o por detrás, sus habilidades venéreas.

En cuanto a evitar la práctica del aborto, ha que reconocer que no ha logrado mucho la condonización ingenua de la enseñanza. En efecto, no es asunto de repartir condones entre los niñatos y niñatas o entre los negros y las negras. Es asunto de que la tarea de ponérselos resulta demasiado abstracta y complicada para los cerebros y otras piezas anatómicas de gente adicta al aquí te pillo aquí te cojo.

Lo que la población escolar necesitaría es instructores con la doble titulación de sexólogos y pedagogos que prestasen a los alumnos ayuda práctica en el aprendizaje del soberano y difícil arte del póntelo, pónselo. Mas que de confiscar los bienes de la Iglesia para venderlos y repartir condones para beneficio de los productores de hebea de la lejana Malasia, -entre los cuales el principal inversionista es la casa de Windsor- es asunto de llegar a un consenso entre los partidos democráticos y constitucionalistas para acordar la creación de un cuerpo de mamporreros oficiales incorporando a este empeño a las instancias sociales que puedan aportar su “know how” y su experiencia como son el gremio de trabajadoras y trabajadores del sexo y a los cultivadores de la preferencias sexuales juveniles e infantiles, todavía perseguidos hoy por una corta y miope visión de lo que el ejercicio lúdico e imaginativo de la sexualidad supone para el correcto desarrollo de la democracia y la amplia interpretación de los Derechos Humanos sin límites de edad. Esa sí seria una forma progresista de abordar, de una manera individualizada la solución de este problema que, pese a los intentos de la administración, no alcanza todavía a ser asumido por nuestros niños y nuestros jóvenes que andan mas bien peces, es decir, que nadan, en esta delicada materia.

Benévola.- Lo de nadar ¿incluye a los tripulantes de las pateras y cayucos?

Respondón.- Lejos de mi tal enormidad. Es bien sabido que en el África, del Sahara para abajo no hay piscinas municipales. Por eso no saben nadar.

Benévola.- ¿Y qué me dice de los capisayos y oropeles con que se reviste el clero los días de gala, como los pasados de Semana Santa?

Respondón.- La vestimenta clerical recoge tradiciones muy antiguas: la tiara de los Faraones de Egipto, la mitra de los seguidores de Mitra, el báculo de David, pastor y rey de Israel, el traje talar de los senadores romanos, la dalmática… Toda una muestra de interculturalidad a la cual se unen hoy las casullas y estolas con bordaditos indígenas del lago de Atitlán, o de las tribus bantúes, o de los tehuelches; y ahora que se sirven a la carta misas criollas, misas rocieras, misas balubas, misas tutsis, misas hutus y misas en bilingüe.

Benévola.- ¿Sabe Vuestra Merced que un filósofo ha comparado la mitra de los obispos con un pirulí?

Respondón.-Celebro que un filósofo que, encima de serlo, sabe cultivar la veta de la ironía como abeja que fabrica la miel y porta el aguijón, haya comparado la mitra con un pirulí, supongo que de los de golosina, porque con los de telecomunicaciones no cuadra la comparación. Pero sepa Ud., doña Benévola, esa misma idea ha divertido a muchísimos niños católicos, como aconteció al que estas líneas escribe cuando era aventajado alumno de Catecismo para la Primera Comunión, y eso que al decir de mi madre y de mis tías yo a esa edad era un verdadero santito. Pero ni un filósofo dado a la ironía ni un niño propenso a la guasa sustituyen a la multitud de los que se inclinan a confundir el rábano con las hojas y el rabo con la papaya. Porque, entre el público a granel, que es el que recibe un formateo genérico y provisional a través de los medios oficiales de pseudoinformación talevisual, el gusto por capisayos y colorines, lejos de extinguirse, se ha trasladado al nuevo y amplísimo campo multicultural de las vestimentas y morriones de mil colores que lucen sin ningún empacho ¿por qué habían de tenerlo? los ramakrisnas, los lamaístas, los maytreyanos y otros representantes de la ascética oriental, del esoterismo occidental y de la metafísica alternativa.

O sea, que Ud. me dirá Buena Señora. Yo no me pondría un capisayo en mi vida, ni me cubriría la cabeza con un pirulí, pero tampoco me abruma que lo hagan otros vengan de donde vinieren. En cambio, me da pavor la mera posibilidad de que los edificios bellos e ilustres erigidos en Europa y en las Américas en tiempos de mayor devoción sean vendidos a quien da más, aunque sea con la benéfica idea de comprar condones para repartirlos gratuitamente entre la lamentable y lamentosa legión de pobres y malatos víctimas de sus propios escarceos venéreos. Sorry, pero es lo que hay, mundo cruel.

martes, 11 de marzo de 2008

Corredores Energéticos

Un corredor energético es fundamentalmente una ruta de conducción de fuentes de energía, ya sea petróleo, gas, o electricidad y sea cual sea el medio utilizado: oleoductos, gaseoductos o líneas de alta tensión. Dada las limitaciones energéticas de nuestro continente y su excesiva dependencia de los proveedores árabes, los corredores esenciales para el futuro de la Unión Europea son los provenientes del Este. Unificadas la República Popular y la Federal, Alemania es, junto con Polonia, el país mejor situado respecto a los corredores energéticos entre la antigua Unión Soviética y el Centro y Norte de Europa.

Pero las posibilidades de suministro por parte del Este no se reducen a las que tan sucintamente hemos descrito. La zona del Caucaso y del Mar Caspio son también ricas en hidrocarburos fósiles. Con el fin de darles salida hacia Occidente han sido trazados sobre el mapa de los Balcanes unos corredores que todavía en gran parte se encuentran en fase de construcción. Las dificultades que se presentan provienen de la extrema fluidez política de los Estados que nacieron de la desmembración de Yugoeslavia y de la secular agresividad de las poblaciones de los mismos, que forman una verdadera macedonia o panaché hasta ahora sin posibilidades serias de asimilación y concordia. Esa inestabilidad ha incitado a las potencias interesadas en la energía a entregarse a juegos de geopolítica que, se supone, deben dar por resultado un marco más firme y estable para la construcción y el posterior funcionamiento de estos corredores. ¿Lo conseguirán? ¿Y a costa de qué?

Conviene recordar que la inestabilidad de la región balcánica es constitutiva y no simplemente coyuntural. La taracea de pequeños países sin poder, sin responsabilidad y sin proyecto claro, que han sustituido a Yugoeslavia en el dominio sobre la zona no permite buenos augurios para sustentar la esperanza.

¿Qué potencias intervienen en el juego? En la mente de todos están los países de la Unión Europea y los Estados Unidos, socios paritarios en el seno de la OTAN; una paridad nominal y como de cortesía. En contraste con los Aliados Occidentales se encuentra Rusia, que ha heredado de la Unión Soviética su influencia sobre la región, como a su vez la Rusia Soviética la heredó de la Rusia de los Zares. El papel de Rusia respecto a Europa y los Estados Unidos es el de un rival que no quiere ser enemigo.

Pero en el escenario balcánico hay también pasantes y meritorios. El más claro de los pasantes, es la Alemania unificada. Ya hemos aludido a su privilegiado papel de receptor norteño de las fuentes de energías provenientes de Rusia o de los territorios exsoviéticos. En cambio, se habla muy poco de los intereses alemanes en la configuración de los corredores energéticos en la Europa del Sureste y en el Mediterraneo. Los alemanes son inversores de energía eólica en Marruecos y esperaban hacerse con una mano importante de la distribución eléctrica en España. Un golpe maestro de los franceses, que contó con la connivencia del gobierno de España, desplazó a los alemanes que serán sustituidos por Francia, presurosa de cobrarse la colaboración policial que presta contra la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna. Alemania, que tiene razones para creer que la Historia le ofrece en bandeja lo que Hitler quiso adquirir por la fuerza, quiere su parte también en los corredores energéticos que se originan en el Sudeste de Europa y cuyo centro neurálgico será, a no dudarlo, Sofía, capital de Bulgaria, país donde un considerable grupo de particulares y de empresas españolas ha hecho cuantiosas inversiones. Tan dispuesta estaba Alemania a hacer realidad sus ambiciones sobre los corredores energéticos del Sureste de Europa que, hasta comienzos del año de 1998 prestó clandestinamente apoyo a las fuerzas del UCK o Ejército de liberación del Kosovo en aquél entonces tildado todavía de terroristas.

La actividad del UCK, el principal meritorio que interviene en este drama, no se puede interpretar separadamente de la política de irredentismo sustentada por el gobierno de Albania, que busca aunar bajo su soberanía a todos los exyugoeslavos albaneses. De hecho, el Ejército de Liberación del Kosovo, es el brazo armado de aquella política. Curiosamente, el irredentismo albanés tiene una cosa en común con el irredentismo vasco: la creencia mitificada en un pasado remoto, ya que no glorioso en el sentido normal de la palabra, sí, al menos, misterioso, arcaico e impreciso, condiciones todas que favorecen el crecimiento de una historia y de una antropología en buena parte conjetural: los albaneses descenderían en línea directa y no contaminada de los antiguos ilirios que habitaban la región ya en el siglo XX antes de Cristo. Por otra parte, el UCK es un verdadero plexo que cuenta con escuelas que propagan sus ideas entre la juventud y la niñez de origen albanés en todos los territorios de la ex Yugoeslavia y su mapa de la Gran Albania, o la Albania Integral incorpora territorios no solo de Serbia sino de otros países vecinos, incluída Grecia. ¿No estamos familiarizados con algo parecido?

Como musulmanes, los militantes del UCK se han beneficiado de las ayudas de los países árabes dueños del petróleo del Golfo. Como buenos conocedores de la dialéctica marxista, han sabido aprovechar las divisiones de quienes no están en su bando, tal es el caso de la ayuda temporal de los alemanes, antes citada, y de la increíble pero cierta ayuda americana a través de una empresa privada, “Military Professional Resources”, con sede en el Estado de Virginia. Como contraprestación por ese regalo, el UCK atacó y “limpió” de civiles la zona cercana al valle de Presevo donde ahora se asienta Camp Bondsteel, la gran base americana construída para la custodia del “Corredor 8”, el oleoducto transbalcánico AMBO financiado por Exxon-Mobil y Chevron que, junto con sus instalaciones complementarias transportará, 870.000 barriles diarios desde la terminal de Burgas en Bulgaria hasta el puerto de Vlece en Albania que a tal efecto está siendo ampliado y reacondicionado por la compañía Brown And Roots Service

¿En qué medida afecta a Europa la independencia del Kosovo y la existencia de la super base americana ? ¡Atención!: intentamos identificar con “posiciones objetivas de poder” con independencia de las intenciones subjetivas de los políticos y de sus declaraciones en público que están marcadas por la oportunidad mediática y la necesidad propagandística. Vamos allá.

En el orden jurídico internacional, se puede dar por muerto aunque otra cosa se diga, el principio internacional del respeto de las fronteras de los actuales Estados que componen la Unión Europea. Dicho de otra manera, se ha abierto el portillo para que a Europa le crezcan los enanos.

En el orden geopolítico, el Mediterraneo y a fortiori el estrecho de Gibraltar y sus aproches españoles, ingleses y marroquíes, cobran una importancia aún mayor: transitarán por el antiguo Mare Nostrum buques petroleros de más de 300.000 toneladas con rumbo a las costas del Golfo de México y otros puntos de acceso a los Estados Unidos y Canadá. Esto también supondrá un nuevo frente para los ecologistas y las organizaciones antisistema que, al poder actuar con libertad en España, pero no en Marruecos o en Gibraltar, pondrán en evidencia la situación de aliado de menor confianza que aquella ostenta desde el plante del Presidente Rodríguez Zapatero respecto a la intervención en Irak.

En el orden de la prevención de alianzas no deseadas, ha sido creado un obstáculo para que la Unión Europea, compradora de energía y Rusia, proveedora de la misma, no consigan llegar a un entendimiento que vaya más allá de los inmediatos intereses de mercado. Adios a la “Casa Común” sugerida por la política vaticana y también, si mal no recuerdo por Gorbachov en algún momento de superior lucidez. Se abre una oportunidad para la estrategia de la tensión “ad extra”.

Por fin, en orden a prevenir el crecimiento de poderes que por el hecho de serlo pueden llegar a ser rivales, hay que contar con el resentimiento de Grecia que vislumbra el reconocimiento de la escisión de Chipre, y el recelo de Europa que, frente a un recrecimiento de los nacionalismos periféricos capaz de debilitarla seriamente, ve cómo se le aplica la misma receta que sirvió para el desmembramiento irrecuperable del Imperio Austrohúngaro: la doctrina de las nacionalidades. Se abre una gran oportunidad para la política de la tensión “ad intra”. Esta es la situación, los resultados concretos los irá precisando el tiempo.

lunes, 3 de marzo de 2008

¡Ay, Kosovo!

Hay que buscar la clave. La palabra Kosovo es, al parecer, una acuñación semántica del alemán. En esta lengua, en efecto, el lugar se llamó desde antiguo Amselfeld, que en castellano sería Campo del Mirlo. Y de allí, a través del término eslavón kos, que significa mirlo, se derivó el nombre de Kosovo.

Los albaneses que, a moción de los Estados Unidos, han proclamado unilateralmente la independencia del país, le llaman de tres formas según el dialecto de que se trate: Kosovo, Kosovë y Josova. Las organizaciones internacionales se refieren a ese país con una fórmula de compromiso, muy parecida a “San Sebastián-Donostia”: Kosovo/Kosova. Comprenderá el lector que lo escriben así no por lo de chico y chica, sino para permanecer equidistantes tanto de serbios como de albaneses, que como pueblos que saben distinguir entre lo importante y lo secundario, son muy mirados en estas cosas. En cambio, las tropas de ocupación, que dependían de quienes estaban enterados del fondo del asunto, han empleado siempre el albanés.

Desde la edad media esta tierra fue conocida también con el nombre de Metoia, que en griego significa dominio eclesiástico, por los numerosos monasterios que allí fueron instalados, siempre como escapatoria y refugio frente al dominio musulmán. Para hacernos una idea con situaciones más próximas a nosotros, que nos remiten a la Reconquista, pensemos en el Valle de las Batuecas o en la sierra de Cameros. La presencia religiosa fue lo que dio lugar a que aquél rincón de los Balcanes fuese conocido con el nombre de Kosovo y Metohija, que en los tiempos del mariscal Tito quedó comprimido -de (Kos)ovo (Met)ohia- en el término Kosmet que, si desde el punto de vista de los comunistas tenía la ventaja de ocultar toda alusión a la Iglesia, ofrecía en cambio la no deseada contrapartida de aproximarlo fonéticamente a la lengua otomana.

En los manuales antiguos de geografía, al Kosovo se le llamaba con el nombre de Casubia o Kasubia. Tal denominación fue abandonada por confundirse con otra muy parecida: la de Cashubia o Kachubia, una comarca polaca que antes fue alemana y que deriva su nombre de la tribu bárbara de los kachubos. En Madrid conocí a una bella mujer, Madame Kachouba –afrancesaba su apellido- célebre bailarina del Ballet de Berlín en tiempos de Hitler, que en el madrileño barrio de Salamanca regentaba una academia de baile para niñitas pijas. Dejé el nombre y el recuerdo de esta dama en la maquinación titulada “El Platero de Toledo”, del libro “Fábulas, fantasías y maquinaciones”. Es difícil encontrar en Europa testimonios personales de un origen tribal cierto y verdadero.

Pero la ensalada de toponímicos es solo una muestra de la variedad de la empanada histórico-política y de la macedonia humana que el Kosovo representa.

La empanada histórica tiene como ingredientes las sucesivas presencias de poder que aquí se dieron cita. Primero fueron los romanos. A la caída de éstos llegaron las tribus búlgaras. Tras los búlgaros, los bizantinos intentaron poner un poco de orden. A la zaga de estos, después de la toma de Bizancio, llegaron los turcos. Cuando el imperio otomano se convirtió en “el hombre enfermo de Europa”, la región fue incorporada al reino de Montenegro, que posteriormente se unió a Serbia. Tras producirse un nuevo retranqueo en los Balcanes, la región del Kosovo pasó a ser territorio de Albania. Durante la segunda guerra mundial tanto Albania como Kosovo-Metohia fueron protectorado de la Italia del Duce. Después de la Segunda Guerra Mundial (1945) el Kosovo formó parte de la República Federal Socialista de Yugoeslavia (comunista) integrada en Serbia como Zona Autónoma de Kosmet.

A la muerte de Tito comenzó la desintegración de la R.F.S. de Yugoeslavia, con la secesión de Eslovenia y Croacia, propiciada por los Estados Unidos, Alemania y el Vaticano, que querían evitar la prolongación de la guerra civil. Tanto Croacia como Eslovenia constituyen las regiones más occidentalizadas, podríamos decir germanizadas, de los Balcanes. Con los restos se formó la República Federal de Yugoeslavia que comprendía Servia, Bosnia, Montenegro y la Provincia Autónoma de Kosovo, que pronto comenzaría también a disgregarse.

La macedonia humana es palpable en las lenguas que se hablan: el albanés y el servio, reconocidos en la totalidad del territorio, el turco, el romaní o gitano, el bosnio y el nasinski según regiones. Pensemos que se trata de un territorio un poco mayor que la provincia de Valencia. Sobre esta superficie se asienta una población de 2.200.000 habitantes de diversas etnias: eslavos, albaneses, turcos, aromunes, gitanos, goranis, circasianos y judíos.

Los serbios, que al comienzo eran mayoría, fueron superados ampliamente por el crecimiento demográfico de los albaneses. En materia de naciones, es el útero el que termina proclamándose vencedor. En tiempos recientes se ha acentuado la emigración de los serbios, que ahora forman ya una minoría insignificante. Eso se refleja en la desocupación de casas y terrenos que aliviará un poco la demanda en este país densamente poblado y carente de industria. Las autoridades kosovares han expresado ya que los serbios del Kosovo independiente deben acostumbrarse a vivir como una minoría. En el contexto en que fue dicho, eso equivale a una amenaza.

El Kosovo que, desde el día 17 de febrero de 2008 es un autoproclamado Estado soberano constituido en república parlamentaria, limita al Norte y al Este con Serbia, al Sur con Macedonia, al Oeste con Serbia y Montenegro y al Sur con Albania. Sus fronteras no han sido determinadas, aunque se supone que seguirán el mismo trazado de sus límites como provincia servia. Es un territorio que carece de costas. Desde 1999 ha vivido bajo la ocupación de tropas de la OTAN y a efectos prácticos constituye un protectorado de ésta. La intervención militar ha detenido las recíprocas matanzas, pero nadie ha hecho esfuerzos serios para impedir que los extremistas albaneses fuercen la emigración de los serbios, que se consideran desamparados en su propio país cuya soberanía sobre el Kosovo fue “garantizada” por la ONU y la OTAN.

Uno se pregunta cómo es posible favorecer la creación contra Derecho de un Estado tan pobre, tan complejo, tan inviable y tan lleno de problemas. Hay una razón poderosa aunque ignorada: la custodia de los “corredores energéticos” entre el Mar Caspio y el Adriático. El más importante de estos corredores es el llamado AMBO o sea “Albania Macedonia Bulgaria Trans Balkan Pipeline”, que transportará el petróleo del Caspio desde la terminal de Burgas, en Bulgaria, al puerto de Vlore en Albania. Para su custodia los ingenieros americanos están a punto de inaugurar una gigantesca base militar que, junto con otras, servirán para vigilar este nuevo “Camino del Petróleo” igual que los monasterios y hostales de peregrinos vigilaban el antiguo Camino de Santiago. La nueva base americana es la de Camp Bondsteel y está situada no lejos del límite del Kosovo con Macedonia, cerca de la salida del valle de Presevo y del Corredor 8 y por sus instalaciones es, hasta ahora, la mayor base militar construida por los Estados Unidos en el extranjero. Las implicaciones económicas de esta base son obvias, las militares, perfectamente mensurables. Las políticas ¿quién las puede prever? Pero, si por pura curiosidad o por buscar la independencia de un modo semejante preguntase alguien cuáles son los poderes que llevaron al Kosovo a obtenerla, ya cuenta -como el ciudadano Kane con Rosebud- con un nombre clave: Camp Bonsteel; el Campamento Cadenas de Acero. Toda una declaración de principios.